“El ingrediente más importante en la fórmula del éxito es saberse llevar bien con los demás” Theodore Roosevelt

Construir relaciones sólidas en el ambiente de negocios y en nuestra vida personal es fundamental. Lamentablemente, entre tanto ruido, prisa y stress olvidamos prestar atención a nuestra forma de impactar y relacionarnos con los demás. Resulta más fácil pedir las cosas de mala gana (cuando en realidad costaría lo mismo hacerlo de buenas), no respetar el tiempo, las necesidades o los sentimientos de los demás, y olvidarnos del gran poder que tenemos de dejar una huella positiva cada que nos relacionamos con alguien más. 

A continuación 4 claves para relacionarte mejor con los demás:

Conviértete en una persona que inspire a los demás: Todos conocemos a personas que son fuente de inspiración y motivación. Personas que predican con el ejemplo, que nos hacen sentir vivos, que nos alientan en nuestros sueños, que sus palabras parecen siempre oportunas y precisas, que nos invitan a ser mejores personas. ¿Por qué entonces no serlo tú también? ¿Por qué no ser la persona más positiva que conozcas y buscar como objetivo primordial el dejar a la gente mejor de cómo la que la encontramos? Todos tenemos buenos y malos ratos, pero procuremos siempre hacer un máximo esfuerzo por impactar positivamente en la vida de los demás.

Haz que la gente se sienta bien: Todos conocemos la frase que dice “Trata a los demás como te gustaría que te trataran” pero en realidad ¿cuántos de nosotros la ponemos en práctica día con día? Sería un buen ejercicio empezar a actuar hacia los demás exactamente igual que como nos gustaría que los demás actuaran con nosotros. ¿Quieres que te respeten más? Respeta más. ¿Quieres que te valoren más? Valora más a los demás. ¿Quieres que la gente se preocupe y sea más detallista contigo? Sé tú más detallista y comprensivo. Pero sobre todo no pierdas la oportunidad de hacer sentir bien a la gente siempre que puedas. Sonrisas, mensajes positivos, notas de agradecimiento, llamadas telefónicas, detalles, muestras de afecto y aprecio pueden lograr cambiar los días de las personas que te rodean.

Escucha más y habla menos: Cuando escuchas a alguien atentamente le estás dando el gran regalo de saberse y sentirse VALORADO. Conviértete en una persona que sabe escuchar y muestra siempre un interés sincero en lo que los otros tienen que compartir. Se dice que por algo tenemos una boca y dos orejas justamente para escuchar más y hablar menos. Y, cuando vayas a hablar, no olvides que tus palabras tienen gran poder, con tus palabras puedes inspirar y hacer que otros se sientan bien. Piensa antes de hablar y enfócate en impactar a tu interlocutor de forma positiva.

Conecta cara a cara: Es un hecho que muchos de nosotros pasamos más tiempo en la oficina que en nuestra propia casa. Eso implica relacionarnos constantemente con las personas en nuestro trabajo. La tecnología ha cambiado la forma en cómo interactuamos y hemos perdido la capacidad de conectar con las personas cara a cara. No te escondas detrás de tu cubículo o de la tecnología cuando la situación requiera de un toque personal. No hay nada más bonito que recibir una llamada el día de nuestro cumpleaños o una carta a mano, resulta muy distinto y mucho más valioso que un post en Facebook. Busca los encuentros cara a cara, mira a los ojos, establece contacto real en un mundo donde predomina lo virtual. Recuerda que cuando la gente te ve a la cara, existes para ellos.

Como dice Robin Sharma: “Así pues, los invito a que salgan de sus oficinas y se den una vuelta. Salir por ahí hace que ocurran cosas buenas. Nada sucede realmente hasta que te pones en marcha. Estrecha manos, ve a comer, muestra genuino interés, reparte tu buena voluntad, predica tu mensaje. Recuerda que para que alguien te eche una mano antes tienes que haberle llegado al corazón” yo digo que nunca pierdas la oportunidad de estrechar lazos con las personas y hacerlos sentir valorados e importantes, un pequeño gesto puede hacer el cambio en la vida de una persona de hoy en adelante.

Besos azules