Es increíble encontrarse con gente que ama su trabajo y demuestra claramente la pasión, entrega y entusiasmo que tienen por lo que hacen. Son aquellas personas que puedan pasar largas horas trabajando en un proyecto, tarea ó actividad siempre con la mejor actitud.

Desafortunadamente no todos tienen la fortuna de hacer lo que les apasiona en la vida. Muchos aún no han descubierto sus talentos, o peor aún con el ajetreo y las exigencias de la vida cotidiana los han dejado en el cajón.

Descubrir nuestros talentos para algunos puede ser todo un reto. ¿En qué soy bueno? ¿Qué me gusta hacer? parecen preguntas un tanto difíciles de responder.

Quizá te ayude recordar:

  1.  ¿Qué te gustaba hacer de niño?: ¿Qué disfrutabas hacer cuando eras pequeño? ¿A qué jugabas? ¿Qué te divertía? ¿Con qué soñabas? Cuando somos niños, nuestra autenticidad, imaginación y el no tener tanto “miedo al que dirán” nos permitía vivir nuestros días disfrutando de las cosas que nos gustaba hacer.

  1. Escucha tu interior: En el fondo uno sabe en que es bueno, lo que pasa es que muchas veces por temor a que se nos juzgue ó por miedo a equivocarnos no nos atrevemos a ponerlo en práctica. El miedo es nuestro peor enemigo cuando de cumplir algún sueño se trata. Nos ponemos excusas para no intentarlo y acabamos, cómo decía anteriormente, tirando todo por la borda y dejando que el tiempo se consuma nuestros más grandes deseos.

  1. Deberías dedicarte a eso: Quizá escuchas de pronto que la gente que te conoce bien ó trabaja contigo suele admirar algo de ti. Incluso posiblemente habrás escuchado alguna vez: “Deberías dedicarte a eso” Presta atención cuando te lo digan y cuestiónate si lo podrías poner en práctica más seguido ó incluso perfeccionar. Y de cualquier manera atrévete a preguntarle a la gente que te conoce: ¿Qué admiras de mi? ¿En qué crees que soy bueno?

  1. Aunque no me pagaran: ¿Qué sería aquello que harías en beneficio de los demás sin necesidad de recibir nada a cambio? Con esto no quiero decir que no hay una gran oportunidad profesional y económica a través de la práctica de tus talentos, de hecho suele pasar que cuando la gente comienza a brillar por sus talentos las oportunidades llegan por añadidura. Pero no hay que olvidar que nuestros talentos se disfrutan porque nacen de nuestro interior no porque exista un intercambio económico de por medio.

  1. No te compares, ni compitas, sólo disfruta el camino: No intentes tener los mismos talentos que otras personas, tú tienes los tuyos, eso no te hace mejor ó peor, tus talentos te hacen único y especial. La competencia es contigo mismo. Si alguien ó algo te sirve de “referencia” para ser mejor, está bien. Pero si te das cuenta que en el camino por ser mejor ganan los sentimientos de egocentrismo, arrogancia, fastidio, frustración y poca tolerancia ya no estarás en el camino correcto.

George Lucas, conocido cineasta estadounidense dice: “Un talento es una combinación de algo que te gusta mucho, algo que no te parezca trabajo y algo para lo que tengas la capacidad natural de hacerlo bien” yo digo que nunca antes había sido tan esencial ser auténtico, y ser auténtico significa ser fiel a tus talentos.

Besos azules