Es bien sabido que la manera en la que uno inicia su día puede hacer una gran diferencia en el transcurso del mismo. Es curioso como cuando empezamos “con el pie izquierdo” pareciera que todo se desencadenara para salir mal

y terminamos el día con frases como “hoy no fue un buen día” , “tuve un día de locos”, “no me pudo ir peor en este día”, etc.

Estoy convencida que uno puede modificar el pensamiento y percibir lo que nos sucede de forma positiva, y también podemos ir encaminando las cosas durante el día para eliminar el efecto domino de los malos acontecimientos.

A continuación algunas recomendaciones para empezar bien nuestros días:

1. Buenos pensamientos: Todo lo que piensas genera en ti una emoción y por ende una reacción. Elige BIEN que quieres pensar y en que invertir tus pensamientos. Si amaneces “dándole cuerda” a pensamientos negativos, que te generan tristeza, odio, rencor, resentimiento, apatía es muy probable que tu día se vea perseguido por una nube gris. Toma la decisión de pensar cosas que te generen sentimientos positivos, cambia el “switch” de aquello que te está lastimando por aquello que te da felicidad alegría. Decide comenzar tus días con buenos pensamientos.

2. Despierta tus sentidos: Solemos iniciar nuestros días sin ser conscientes de cómo poco a poco vamos activando y despertando nuestros sentidos. Elige selectivamente que quieres escuchar durante las mañanas, en lo personal me gusta iniciar con algo de música suave y evito a toda costa prender la televisión y ver las noticias. Intenta en la medida de lo posible no revisar tu teléfono o correo cuando apenas abres los ojos, la primera información del día no debería de ser estresante ni agobiante. Procura fomentar un buen hábito como hacer algo de ejercicio o meditación. Disfruta cada momento de lo que hagas en la mañana, ya sea tomar café, té y de preferencia toma el tiempo necesario para desayunar. Lo mejor de todo, es que hacer que las primeras horas de tu día sean agradables y mantener una actitud positiva está en nuestras manos.

3. Inyecta creatividad: Como ya lo hemos mencionado en artículos anteriores, la creatividad es un estilo de vida. Sobre todo si trabajas en marketing, diseño ó comunicación debes decidir ser creativo día con día. Las primeras horas del día son ideales para generar ideas. Intenta anotar en una libreta todo lo que venga a tu mente mientras estás despertando. Igualmente opta por tomar decisiones que estimulen tu creatividad durante el transcurso de la mañana; prueba nuevos platillos de desayuno, dibuja mandalas, combina tu ropa con diferentes colores y texturas, observa el amanecer, etc.

4. Fomentar la paz y la armonía: Ya sea que vivas acompañado o no, lo ideal sería evitar las discusiones, los reclamos y los enojos con los demás antes de salir de casa por las mañanas. Empezar con gritos y mala vibra perjudica mucho nuestros sentimientos, pensamientos y reacciones por el resto del día. También suele pasar que a veces nosotros mismos somos los que no despertamos “de buenas” y contagiamos a los demás. Si de cualquier manera tenemos que despertar e ir a trabajar o hacer nuestras respectivas actividades nos cuesta lo mismo hacerlo de buen humor que de mal humor, pero es un hecho que haciendo las cosas de buenas ganaremos mucho más. Tu casa debe ser un espacio donde te sientas cómodo y a gusto, un refugio de paz y armonía.

John Lennon decía: “La vida es aquello que te va sucediendo mientras estás ocupado haciendo otros planes” yo digo que entre tanta prisa y por estar siempre corriendo, olvidamos lo maravilloso que es despertar cada día de buenas y sonriendo.

Besos azules