Todos hemos oído historias como la del número de intentos de Thomas Alva Edison para inventar la bombilla eléctrica, o el tiempo que les llevó a los hermanos Wright emprender el primer vuelo a motor, o las horas de estudio que empleó Mozart desde muy pequeño para lograr sus grandes obras, o la frase de Benjamin Franklin: “No he fallado la prueba, sólo he encontrado 100 maneras para no hacerla mal”.

Desafortunadamente una de las características que hoy en día se acentúan en nuestra sociedad es la falta de perseverancia, paciencia, dedicación y sobre todo esfuerzo. Deseamos que todo salga bien y rápido a la primera, de otra forma nos desmotivamos, perdemos el interés o peor aún nos frustramos. Exigimos perfección ante todo y no toleramos el mas mínimo error en nosotros mismos ni en los demás.

A continuación 3 claves para transformar el fracaso en éxito:

1. No son fracasos son oportunidades: Estar abiertos a equivocarnos a fracasar y salir airosos es esencial para nuestro crecimiento. Se nos enseña desde la escuela, en la familia, en nuestro trabajo que no hay margen para el error y el fracaso. Vivimos exigiéndonos constantemente sin darnos cuenta que muchas veces nuestra grandeza radica en haber sabido vencer los obstáculos de forma exitosa, en haber enfrentado los retos con la cabeza en alto y en haber sido capaces de transformar lo que otros ven como fracaso en una notable oportunidad de éxito. Recuerda que cada fracaso tiene algo que enseñarte SIEMPRE y que si te das la oportunidad de verlo con otra perspectiva los fracasos son solo grandes maestros que nos hacen mejores personas.

2. Reflexiona, aprende y sigue adelante: Cuantos de nosotros no conocemos a personas que han tomado “malas” decisiones en su vida y se han estancado en el pasado lamentándose de lo que hicieron de por vida. Si algo no salió como esperabas reflexiona sobre lo bueno que puedes sacar de esa situación o sobre aquello que puedes aprender y posteriormente sigue adelante. Si no puedes dar vuelta a la página… cambia de libro. Como dicen por ahí “Pa’tras ni pa’ tomar vuelo” Ya sucedió, no hay manera de cambiarlo, así como fue tenía que ser ahora a empezar un libro nuevo desde cero con mucho mas experiencia, conocimiento y aprendizaje. Estancarse en el  “¿qué hubiera pasado si?” es una forma muy limitada de andar por la vida.

3. No etiquetes ni escondas ni te avergüences: A menos que lo que hiciste haya sido terriblemente malo y haya dañado a muchas personas, no etiquetas ni escondas ni te avergüences de las decisiones que has tomado en tu vida. Procura no repetirte constantemente “fracasé en tal negocio” “fracasamos como pareja” “el proyecto fue un fracaso” . Tampoco escondas ni te avergüences de lo que ha sucedido muchas veces compartir aquello que te ha hecho crecer y llegar a donde estas hoy con otros puede ser de aliento y esperanza para quienes están pasando por un mal momento. Nadie se libra de cometer errores, nadie se libra de tomar decisiones en cierto momento equivocadas, nadie se libra de tropezar y fallar; pero lo importante es que con inteligencia tomes las riendas, te hagas responsable y muestres siempre una buena actitud al respecto.

Henry Ford decía: “El fracaso es sólo una oportunidad para empezar de nuevo de forma más inteligente” yo digo que en esta emocionante aventura que llamamos vida tenemos siempre altos y bajos, días buenos y días malos pero es importante recordar, disfrutar y sentirnos agradecidos no solo de nuestros éxitos sino también de nuestros fracasos.

Besos azules