¿Has sentido que estás atrapado en una zona donde todo parece conocido, seguro y poco retador? ¿Sientes que tu trabajo no te motiva y te da miedo proponer o hacer nuevas cosas? ¿Las horas, los días y las semanas pasan y todo se ha vuelto rutinario y aburrido? Si respondiste que sí a alguna de estas preguntas muy probablemente estés estancado en tu zona de confort.

La zona de confort es aquel lugar cómodo que creemos que nos brinda seguridad y nos hace sentir confiados, pero de alguna manera también nos limita e incapacita a crear, crecer y aprender.

A continuación 5 tips para liberarte de tu zona de confort:

  1. No pierdas el tiempo: Por ahí dicen que el “tiempo es oro” y sin duda hay mucha razón en esta frase. El tiempo hay que aprovecharlo pues pasa muy rápido. Buscar el equilibrio en las actividades que tenemos en nuestro día es básico. ¿En qué estás invirtiendo tu tiempo? ¿Cuántas horas ves la televisión y qué tipo de programas ves? ¿Cuántas horas “gastas” jugando en la computadora? Cuestiónate qué te deja lo que elijes hacer y por ende dedica el tiempo justo a aquellas actividades que te aprisionan y contaminan.

  1. Afronta tus miedos: El miedo nos alerta de posibles peligros y es necesario para nuestro crecimiento y supervivencia. Hay muchos miedos que son justificables, sin embargo también hay algunos otros que están mal infundados y solo nos paralizan. Es muy triste ver como hay mucha gente que prefiere tener miedo que perseguir sus sueños. Hay gente que prefiere vivir quejándose de su zona de confort que arriesgarse y hacer algo propositivo en su vida. Cuando logras vencer el miedo para hacer realidad una idea, un proyecto ó un sueño la satisfacción es enorme. Puede irte bien y también puede resultar como no esperabas (todo lo que suceda en tu vida depende de cómo tu lo quieras ver y de tu actitud), pero siempre tras esa vivencia habrá un sin fin de aprendizaje, conocimiento y experiencia necesaria para estar motivados y ser mejores seres humanos.

  1. Confía en ti: Lo que tú no decidas hacer otros lo harán por ti. Ten confianza en quién eres, qué quieres, por qué y para qué lo quieres. Tener metas y sueños es maravilloso. ¿Qué sería de nuestra vida si no tuviéramos ilusiones y lucháramos por lo que queremos? Para ello tienes que confiar en ti, en lo que eres capaz de hacer, en el potencial que tienes. Escucha a tu corazón y a tu intuición, pueden ser grandes aliados. No tengas miedo al fracaso, si tienes confianza en ti mismo sabrás que de los fracasos solo se aprende.

  1. Prueba cosas distintas: Añade un poco de aventura positiva a tu vida. Intenta hacer cosas que nunca has hecho o que hace mucho no haces. Rompe un poco con la rutina de tu día a día. Anímate hoy por la tarde a salir de tu oficina temprano y hacer algo que sea inolvidable. La clave es poner en juego algo de emoción, de energía y de pasión. Adaptarse y disfrutar de las situaciones que no estaban planeadas nos obliga a pensar de forma diferente lo cual puede resultar útil para descubrir aspectos de tu personalidad que quizá habías olvidado.

  2. Deseo de libertad: Si decimos que hay que “liberarse de la zona de confort” es porque de alguna forma nos sentimos “encarcelados” cuando estamos en ella. Y es que en ocasiones esa seguridad que sentimos al estar ahí es a costa de nuestra propia libertad. Nos mantenemos quietos porque estamos seguros, pero eso limita nuestra libertad de acción, libertad de pensamiento, libertad de opinión, etc. Todos nacemos con un gran potencial, somos capaces de hacer muchas pequeñas y grandes cosas. La fuerza que hay en nuestro interior no debe desaprovecharse por días, semanas o incluso años pensando que no hay por qué o para qué hacer más. Un poco de brillo y libertad a tus días seguro no le caería nada mal.

John C. Maxwell dice: “Cuando quieras emprender algo, habrá un montón de gente que te dirá que no lo hagas. Cuando vean que no te pueden detener, te dirán cómo lo tienes que hacer y, cuando finalmente lo logres, dirán que siempre han creído en ti” yo digo que no hay que perder de vista nuestros grandes retos, ilusiones y sueños, y decidir día con día trabajar para alcanzarlos de forma que no mueran en el cajón de tu zona de confort.

Besos azules.